miércoles, marzo 01, 2006

El test de Turing

Allá por el 1950, Alan Turing propuso una prueba, con el objetivo de proporcionar una definición práctica de inteligencia... No es ninguna broma: puede ser que un día nos encontremos ante la situación de tener que decidir si algo es inteligente o no... Nuestro científico computacional favorito sugirió una especie de examen: los sistemas que lo superasen podrían considerarse inteligentes.

Para hacer esta prueba, Turing propuso que un humano interactuase con el sistema (un ordenador, por ejemplo). Si la persona no fuera capaz de saber si está interactuando con un humano o una máquina, entonces el computador a prueba podría considerarse inteligente. El examen consistiría en una serie de preguntas y respuestas.

Desgraciadamente, un computador que supere esta prueba es muy complicado de construir, aunque no imposible. Se supone que un equipo, para pasar este test, necesitaría:
  • Comprender el lenguaje natural y comunicarse satisfactoriamente.
  • Saber cómo guardar sus conocimientos y lo que siente
  • Ser capaz de razonar, utilizando la información que tiene guardada para responder a preguntas o extraer conclusiones
  • Poseer aprendizaje automático, para adaptarse a nuevos contextos
El lector puede pensar "qué tontería, yo sé distinguir perfectamente un ordenador de una persona"... y de hecho es así, de modo que Turing evitó incluir la interacción física en su prueba. A fin de cuentas, no hace falta simular a una persona para poder medir la inteligencia. Hay otra prueba, llamada la Prueba Global de Turing que incluye estos aspectos: el computador debe, además, ser capaz de ver y de manipular objetos. Pero esa es otra historia...

Sin embargo, a muchos nos parece muy discutible que un ordenador pueda ser considerado inteligente por superar esta prueba... Anoche estuve entreteniéndome con un programa llamado Doctor Abuse, que permite mantener conversaciones con él. Incluso podemos descargar el sintetizador para escucharle. Por ejemplo, este es un fragmento de la conversación que mantuve con él:
Abuse > Conozco a algunas personas que se llaman Pau.
Yo > ¿Ah si? Yo no conozco a nadie llamado Abuse
Abuse > Pues quizá deberías de conocerlo.
Yo > Bueno, en realidad ya conozco a alguien ;)
Abuse > Je, je, je :-].
Yo> Bien, me gustaría comentarte un problemilla
Abuse > ¿Pero qué supondría para ti si lo consiguieras?
Yo> Quizá podrías ayudarme
Abuse > ¿De qué forma?
Yo> Dándome consejos, ¿no?
Abuse > ¿Qué tipo de consejos?
Yo> No sé... yo te cuento mi problema y tú me dices cómo podría solucionarlo...
Abuse > Dame más datos acerca de ese asunto.
Yo> Bien. Verás, se trata de un problema que tengo con los ordenadores
Abuse > Ya veo, estamos hablando de un problema que tienes con los ordenadores.
Fascinante, ¿no? Al principio cuesta que nos responda de forma coherente, pero no es más que aprender a tratar con él... Sin embargo, si somos un poco exigentes, en seguida aparecerán respuestas ilógicas o irrelevantes... hay muchas formas de confundir al Doctor Abuse: utilizando dobles sentidos, ironías, sobreentendidos... Así que no podemos decir que éste programa supere el Test de Turing.

Sin embargo (y aqui viene lo más curioso a mi parecer) es que los investigadores de inteligencia artificial apenas se han esforzado en superar esta prueba... y yo estoy de acuerdo con su postura: es más importante entender en qué se basa la inteligencia que duplicar un ser inteligente... Peter Norvig, en su libro Inteligencia Artificial: un enfoque moderno (lectura que recomiendo) lo explica tan bien que me voy a permitir citar:
La búsqueda de un ingenio que "volara artificialmente" tuvo éxito cuando los hermanos Wright, entre otros, dejaron de imitar a los pájaros y comprendieron los principios de la aerodinámica. Los textos de ingeniería aeronaútica no definen el objetivo de su campo como la construcción de "máquinas que vuelen como palomas de forma que puedan incluso confundir a otras palomas"
Fantástico :-)

18 Comentarios:

A las 8:25 p. m., Blogger Juan Haldudo escribió... (¡Gracias, Blogger Juan Haldudo!)

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir...

 
A las 9:49 p. m., Blogger Sxim escribió... (¡Gracias, Blogger Sxim!)

yo hace tiempo que hablo de vez en cuando con un robot, más concretamente el Encarta Instant Answers... que tampoco es inteligente, y lo digo porque... cada vez que se traba te ofrece abrir la Encarta...

 
A las 11:43 p. m., Anonymous Misslucifer escribió... (¡Gracias, Anonymous Misslucifer!)

Vaya vaya, parece que el Abuse es como un chat, sólo que no te ofrece sexo cibernético...
Dices que los investigadores de inteligencia artificial prefieren entender en que se basa la inteligencia para poder duplicar un ser inteligente. Yo creo que la cuestión es más bien que necesitan entender en que se basa la inteligencia para poder crear un ser inteligente. Ahora, que las claves de la inteligencia sean tan cognoscibles e inteligibles como los principios de la aerodinámica, es otro cantar. Seremos afortunados si se producen nuevos decubrimientos a ese respecto en nuestra generación.

 
A las 12:13 a. m., Blogger Pau escribió... (¡Gracias, Blogger Pau!)

Hola, Misslucifer:

La frase es tal vez confusa, pero dice (cito): "es más importante entender en qué se basa la inteligencia que duplicar un ser inteligente...". O sea, que estamos de acuerdo :-)

Respecto a que podamos un día comprender las claves de nuestra inteligencia... personalmente me muestro optimista, pero dudo que suceda mañana...

¡Saludos y muchas gracias!

 
A las 12:44 a. m., Anonymous Misslucifer escribió... (¡Gracias, Anonymous Misslucifer!)

También es que yo me he expresado mal...
Lo que yo quería decir es que no es que entender sea más importante que duplicar, sino que es imprescindible entender para poder duplicar. De ahí puede inferirse que lo primero sea más importante que lo segundo, pero yo creo que el rasgo característico de entender no es su importancia relativa, es decir, con respecto a la duplicación, sino su importancia en sí misma, tanto como objeto de conocimiento y también como paso imprescindible de otro objetivo, la duplicación. Es decir, que estamos de acuerdo en que entender en que consiste la inteligencia es importante, pero tu hablas en términos relativos, y yo en absolutos.
Aunque la diferencia puede ser pequeña, existe, y a mí me parece grande. Y el tamaño importa, ¿no? ;)
Espero explicarme ahora, porque a estas horas ando un poco espesa...

 
A las 1:12 a. m., Anonymous Trebol-a escribió... (¡Gracias, Anonymous Trebol-a!)

Muy buena la cita, me encantó...

Sinembargo creo que en este asunto comparto lo que decía Jostein Gardner (no sé como se escribe - el autor de El Mundo de Sofía), otra cita, aprox:

Para que el hombre llegue algun dia a entender como funciona su cerebro, este debería ser tan simple como el de una lombriz, y entonces seríamos tan estupidos que no podriamos llegar a comprenderlo

(mas o menos, era así ...) :D

Pero estoy de acuerdo en que suena a redundancia ciclica el cerebro que intenta autocomprenderse.

 
A las 10:13 a. m., Blogger Pau escribió... (¡Gracias, Blogger Pau!)

Misslucifer:
Te has expresado estupendamente :-) Como objeto de conocimiento, conseguir comprender la mente me parece fundamental. Y de hecho, si se produce, será el acontecimiento del siglo... imaginate la repercusión sobre las religiones o sobre nuestra forma de vernos a nosotros mismos...

Trebol-a:
El autor del mundo de sofía es Jostein Gaarder (yo lo escribo mal siempre...:P), y la frase que has puesto me parece muy interesante. Aunque yo veo posible que podamos llegar a comprender nuestro cerebro.

Al ritmo que lleva la investigación
en todos los campos, yo no me atrevo a decir que sea tan imposible.

Es decir, yo no veo ningún límite filosófico en que algo pueda comprender su propia esencia, y no veo más ejemplos que refuercen esta tesis... sólo podemos basarnos en nuestra mente, que es único sistema inteligente del universo conocido...

Pero creo que esto es algo que tardaremos mucho en saber...

¡Muchas gracias a todos por vuestros comentarios!

 
A las 11:22 a. m., Blogger Juan Haldudo escribió... (¡Gracias, Blogger Juan Haldudo!)

Bueno, ya tenemos varias definiciones operativas de inteligencia. Una que me gustó la ví en Etología y venía a decir que se podía hablar de inteligencia cuando un animal -en éste caso- era capaz de identificar una situación como problemática y manipular su medio para intentar hallar una solución. Se excluye de ésto el comportamiento pautado genéticamente. Ayer leía acerca de las conductas inteligentes de una especie (el cuervo de Nueva Caledonia) que se ajustaban a ésta definción. Sobre el estudio de la mente, los psicólogos llevamos sólo siglo y poco haciéndolo de manera científica. De las relaciones entre mente y cerebro ("software" y "hardware") da cuenta la neuropsicología, lógicamente con aportaciones interdisciplinares. No estoy muy de acuerdo con la cita de Gaarder. De hecho, ya entendemos muchas cosas, auque no creo que haya una comprensión absoluta: no la hay de ninguna materia.
Jejé, sxim, ¡cómo no va a fallar ése programa! Todo lo relacionado con Bill Gates tiende al caos. ;-P

 
A las 11:22 a. m., Anonymous Treiral_ escribió... (¡Gracias, Anonymous Treiral_!)

Way =D
Oh mierda, llego tarde a clase..
toy deacuerdo con la opinion general, ya que no parecen haber disentimientos XD
Pensaré durante la siguiente clase un nuevo modo de entendimiento de la inteligencia humana, como dice Utena: ¡¡Para revolucionar el Mundo!! XD
saludos!

 
A las 11:36 a. m., Blogger Pau escribió... (¡Gracias, Blogger Pau!)

mikel de tellagorri ha dicho una cosa que me parece muy interesante, al comentar la analogía entre cerebro y pensamiento con hardware y software, respectivamente.

Es ciertamente un tema muy controvertido, pero en mi opinión, la complejidad de la inteligencia deja un poco en entredicho la fiabilidad de la prueba de Turing.

Por cierto, Mikel, por más que lo leo no acierto a comprender éste comentario... si pudieras explicármelo (vaya, me siento razonablemente estúpido... :P)

Vuestras reflexiones y el acierto de vuestros comentarios compensan y desbordan todos los momentos difíciles... Gracias por ésto :-)

 
A las 5:19 p. m., Anonymous Trebol-A escribió... (¡Gracias, Anonymous Trebol-A!)

Hombre, la analogía entre hard-software / cerebro está a huevo, pero la INTELIGENCIA es algo más que el propio objeto que la produce, y ahí es donde, al menos yo, encuentro pocas analogías, algo con consciencia de sí mismo, buff....

 
A las 5:52 p. m., Anonymous Misslucifer escribió... (¡Gracias, Anonymous Misslucifer!)

Mikel de Telagorri, dices que "se podía hablar de inteligencia cuando un animal [...] era capaz de identificar una situación como problemática y manipular su medio para intentar hallar una solución. Se excluye de ésto el comportamiento pautado genéticamente."
Según esa definición de inteligencia, me parece que ésta sería más o menos sinónima a la cultura. Según una de las definiciones de la Wikipedia, la cultura es el "Sistema de valores que consiste en conocimientos, modos de pensar, obrar, sentir, creencias, arte, moralidad, leyes, costumbres y otras facultades; y hábitos adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad." La cultura ofrece pautas de comportamiento que todos los miembros de una sociedad conocen, algunas de forma latente, y utilizan dichas pautas de comportamiento selectivamente para resolver problemas. Todos los animales tienen cultura, es decir, un número finito de formas de comportamiento que pueden llegar a desarrollar y por lo tanto, también son inteligentes. Entonces, si los animales poseen cultura e inteligencia como nosotros, también animales al fin y al cabo, ¿en que nos diferenciamos? Tal vez, creo, deberíamos replantearnos lo que es la inteligencia humana. Yo creo que cuando un ser es inteligente, es capaz de plantearse al porqué y el cómo de su existencia. Pero esto es ver las cosas de forma antropocéntrica, porque se da por hecho que los animales son menos inteligentes que nosotros, pero ¿Y si es que en realidad son más inteligentes y saben, de forma innata, que lo único que tiene sentido en la vida es vivir sin preguntarse nada?
Bueno, esto si que es irse por los cerros de Úbeda...

 
A las 6:23 p. m., Blogger Juan Haldudo escribió... (¡Gracias, Blogger Juan Haldudo!)

...Jaén. ¡Qué bonita tierra! ¡Y qué aceite!. Bien, después de ésta ida de olla tras varias de estudio de legislación, te contesto. ¿Tienen cultura los animales? Dependerá de cómo definamos la cultura. Si entendemos por ésta una serie de comportamientos que se transmiten no genéticamente, sino por aprendizaje y que son o puede ser exclusivos de cierto grupo, pues seguramente un etólogo te dirá que sí. No sé como lo veran los etnólogos y los antropólogos culturales. En todo caso, seguramente unos y otros coincidirán en que la definición de cultura que citas es estrictamente humana. ¿Por qué? Pues por que los animales son amorales, no tienen creencias ni realizan obras de arte, por ejemplo. ¿Son más inteligentes que nosotros? Psst. Mi perro ha aprendido -sin que nadie se lo haya inducido- a abrir y cerrar las puertas, cosa que a G.W. Bush le resulta difícil. ¿Es mi perro más inteligente que G.W. Bush?. La respuesta es evidente. x-D
Ah, opino que es una suerte que podamos preguntarnos por qué. Un saludo.

 
A las 7:23 p. m., Anonymous Misslucifer escribió... (¡Gracias, Anonymous Misslucifer!)

Mi definición de cultura es la que he adquirido depués de algunas lecturas recomendadas por mi profesor de antropología social, y bueno, según esta idea todos los animales poseemos cultura, y lo que nos diferencia a los humanos del resto es la potencia de nuestra cultura. Hablas de moralidad, creencias y obras de arte como diferencia, de acuerdo, pero creo que eso se incluye dentro del ámbito de la cultura y no la inteligencia. No sé, yo creo que son dos conceptos que no hay que confundir.
Bueno, el caso es que tu perro es más inteligente que Bush y visto desde la otra perspectiva, el presidente de un país en el que viven nosecuantos millones de personas es menos inteligente que un perro, eso sólo lo consigue la cultura ;)

 
A las 1:29 a. m., Anonymous Lucesazules escribió... (¡Gracias, Anonymous Lucesazules!)

Todo muy lindo, pero estan confundiendo Inteligencia con Conciencia.. que son dos cosas muy diferentes.

"El Arbol del Conocimiento" de Humberto Maturana R. o "Sentir lo que Sucede" de Antonio Damasio tratan sobre las bases biologicas del entendimiento humano y pueden servir para empezar a echar un poco de luz al asunto si les interesa.

Saludos.

 
A las 8:34 p. m., Anonymous Lance L. escribió... (¡Gracias, Anonymous Lance L.!)

Permiso, se que estoy comentando un par de meses retrasado, pero esta e una excelente discusion (que ironico que haya llegado al pulsar el boton de "me siento con suerte").
Creo que es posible resaltar un elemento básico dentro de lo que llamamos inteligencia; esto es la capacidad de comunicarse con el otro, no?
Si bien hablaron de un tema que me apasiona, como lo es la cultura, siempre pensé que todo lo que sustenta el modo de ser, vivir y pensar del hombre está sujeto a la comunicación, entendiendo por comunicación la capacidad de entablar un diálogo con otro en el cual se genere una retroalimentación en cuanto al mensaje.
Pero bien, pensemos un segundo en lo siguiente: El hombre primitivo necesitó ponerse de acuerdo con sus pares para saber que animales serían buena preza, por lo cual dotó a los sonidos guturales de significado específico, y como luego necesitó contabilizar sus presas comenzó a hacer figuras rupestres. He aquí el principio de lo que luego sería la comunicación.
Luego, con el texto escrito el hombre pudo abstraer su pensamiento, imaginar, crear y todo lo que esto trae consigo.
Si bien esa brevísima reseña de la historia de la comunicacion no sirva de mucho nos permite reflexionar, por ejemplo, que hubiera sido de la medicina moderna sin los escritos de DaVinci sobre anatomía.

 
A las 11:40 p. m., Blogger Iscariote escribió... (¡Gracias, Blogger Iscariote!)

Encontré esta nota en simplexit.com.ar que me parece viene muy al caso de la discusión

¿Cuando podremos conversar con las máquinas? ¿Realidad o ciencia ficción?
Una discusión de los 40
A fines de los 40, en Inglaterra, dentro del equipo de gente que construyó las primeras computadoras surgió la siguiente discusión: ¿Llegarán las máquinas a pensar?
Desde ya que las opiniones, al igual que ahora, eran encontradas, y las discusiones enconadas.
Entre los que discutían se hallaba el padre de la computación moderna, el nunca suficientemente bien ponderado Alan Turing.
Este hombre además de desarrollar los fundamentos teóricos de la informática, fue el líder del equipo inglés, que durante la 2da guerra mundial, descifró los mensajes de la máquina alemana Enigma lo cual contribuyo de modo importantísimo a ganar la guerra en el mar contra Hitler.
En ese entonces, los dedicados a la computación eran tipos realmente fuertes en lo conceptual. Leyendo documentos acerca de discusiones de aquel tiempo no se puede evitar una comparación odiosa con la actualidad.
La cuestión es que, con máquinas que con suerte manejaban algunos miles de bits, los próceres de la computación se pusieron a discutir acerca de si ese tipo de tecnología, podría o no, derivar en máquinas pensantes.
El creador de la máquina
En 1933, Alan Turing es iniciado en los principios lógicos matemáticos de la mano de Bertrand Russell que tenia conocimientos de lógica y fundamentos matemáticos muy profundos.
Una pregunta acechaba a Turing, y era el hecho de que debía existir al menos en principio algún método definido, o proceso, mediante el cual toda cuestión matemática pueda ser demostrada.
Esta pregunta, llamada entscheidugsproblem, fue formulada por David Hilbert en el Congreso Internacional de Matemáticos de 1900.
Para contestarla necesitaba una definición del concepto método, y para ello analizó que era lo que hacía una persona para transformar un proceso metódico, y buscar una forma de hacer esto mecánicamente. Expresó el análisis en términos de una máquina teórica que sería capaz de transformar con precisión operaciones elementales previamente definidas en símbolos en una cinta de papel.
En Agosto de 1936 presenta el concepto final de la Maquina de Turing en su artículo On Computable Numbers.
Todas las computadoras actuales son formas restringidas de la abstracta Máquina de Turing.
El test de Turing
El joven Turing, independientemente de su genialidad, no era un muchacho fácil. Mientras participaba en los proyectos relacionados con el desarrollo de las primeras computadoras, fundamentalmente para uso militar, por ejemplo, intentaba hacer un programa que pudiera escribir poemas. Claro, lo respaldaba el prestigio bien ganado de decodificador de la máquina Enigma, y una genialidad manifiesta.
Turing creía que las computadoras llegarían a pensar, y a poder actuar como seres humanos. Creía, al igual que la mayoría de los grandes matemáticos de su tiempo, que el cerebro humano no era más que una máquina sofisticada, y como tal, podría ser simulada perfectamente por máquinas no necesariamente biológicas.
Creía que se podía describir el método del pensamiento humano mediante una máquina de Turing.
No obstante, para poner claridad en la discusión, el bueno de Alan ideó una prueba empírica para poner perspectiva acerca de que se estaba hablando cuando decían que una máquina podría pensar. Lo hizo fundamentalmente para encuadrar una discusión de la cual era parte activa, y la idea es más o menos como se describe a continuación.

´Un hombre esta en una habitación cerrada, solo conectada con el exterior por dos teletipos (equipos de la época, con un teclado y una cinta que salía impresa resultado de lo que teclearan en la teletipo del otro lado de la línea). Detrás de las teletipos exteriores al cuarto, en una hay una persona, en la otra un software que intenta simular las respuestas que daría una persona. La persona dentro del cuarto puede hacer preguntas de cualquier tipo mediante las dos teletipos con las cuales, intente determinar en cual de ellas conversa con una persona, y en cual otra con un software. Si mediante un número finito de interrogaciones y respuestas, el hombre dentro del cuarto no puede determinar en que teletipo está contestando un hombre, y en cual una máquina, se dirá que ese software supera el test de Turing´.

A partir de esta definición se superan prejuicios vitalistas y, fundamentalmente, cuestiones derivadas del uso del lenguaje. Cosas tales como: ¿Es capaz de nadar un submarino? donde la respuesta es compleja, mas no por una cuestión fáctica, sino por las implicancias indefinidas que tiene el lenguaje.
Desde ya, en la época de Turing, ninguna máquina estaba ni cercanamente cercana de ofrecer la infraestructura como para montar un software que superara el test que él ideó. No obstante dejó una definición valiosísima para las generaciones posteriores, luego de su trágico suicidio.
El 31 de Marzo de 1952 es detenido y juzgado por sus relaciones sexuales con Arnold Murray, un joven de Manchester.
A cambio de no ir a prisión, fue obligado a mantener un tratamiento médico con estrógenos que le hizo impotente y le produjo el crecimiento de pechos. También es excluido de su trabajo en el Departamento de Criptoanálisis por su homosexualidad.
Fue encontrado por su asistenta el 8 de Junio de 1954. Había muerto el día anterior por ingestión de cianuro. Una manzana mordisqueada estaba a su lado. Su madre defendió que la muerte fue por la ingestión accidental de cianuro de sus dedos tras un experimento químico, pero es más creíble que él planease su muerte, amargado por su situación. El dictamen del forense: suicidio.
Los inquisidores del siglo 20 silenciaron al Galileo de la informática.
El que se comió el sombrero
Desde aquel tiempo la informática ha ido superando sucesivos ´inalcanzables´.
Un periodista inglés, ajedrecista aficionado de buen nivel, dijo a mediados de los 60: ´Si alguna vez una computadora consigue vencerme al ajedrez, me comeré mi sombrero´. A mediados de los 70 fue derrotado sin eufemismos por una de ellas.
La crónica no cuenta nada acerca de si cumplió su promesa.
El ejemplo viene bien para ver claramente algo: Siempre hay un montón de gente para afirmar que algo no se puede hacer, sin explorar los temas con la debida profundidad.
En general, se trata de una cualidad que distingue a los mediocres. Estos parecen congratularse al afirmar la negativa de una posibilidad.
Las máquinas conversadoras
Creo que con la tecnología existente hoy, aplicando los recursos necesarios que según creo no serían tantos, se puede hacer una máquina que supere el test de Turing.
Los procesadores, la capacidad de almacenamiento, la disponibilidad de Internet para el conocimiento de la realidad, creo que hacen posible construir, incluso a bajo costo, el software que imaginó Turing hace 50 años.
Creo, incluso, que en poco tiempo se podría condensar dicho software en un chip que permitiría a múltiples artefactos ´conversar´ con sus usuarios.
Creo que en la ciencia ficción Arthur Clarke nos da un esbozo de lo que será, en su HAL9000 de ´Odisea del espacio´.
Las computadoras empáticas
En el film ´Blade Runner´, película que luego de fracasar en su lanzamiento se convirtió en film de culto, los replicantes, robots pensantes fabricados para trabajos especiales fuera del planeta, habían superado el test de Turing.
En la película muestran que el único modo de detectarlos, ya que tenían una perfecta apariencia humana, era verificar otra limitación que no habían podido superar.
Según Phillip K. Dick, escritor del libro de dicha película, los robots superarían el test de Turing, e incluso superarían largamente la inteligencia humana.
El otro límite que él definía, era el de la empatía. Los robots de Blade Runner no podían establecer vínculos empáticos, es decir, ponerse en el lugar del otro. Es interesante señalar que esta definición la obtuvo en base a sus lecturas de San Pablo.
Dick no especificó si consideraba a este límite como esencial e infranqueable. Probablemente no. Entre muchos defectos que tenía, ciertamente Dick no se trataba de un mediocre.
Los límites y la libertad
A veces pareciera ser que los límites que atribuimos a las computadoras están mas relacionados con el ego de nuestra especie que con consideraciones racionales.
Fue elocuente el gesto de fastidio de Kasparov, visto en todo el mundo por TV, cuando fue derrotado por el ingenio de IBM en su Deep Blue.
Es interesante señalar que 400 años atrás se mantenía la idea de que la gente de raza negra no era humana. El hecho de que pudieran pensar igual a un hombre blanco ni siquiera se discutía. Durante muchos años no se les permitió leer o escribir en función de estas creencias.
Lo notable es que quienes más duramente mantenían esta creencia eran las personas de sectores más bajos del punto de vista económico y cultural. Al parecer necesitaban alguien sobre quien sentirse superiores. ¿Nos pasará lo mismo con las computadoras pensantes en los próximos años? ¿Tendremos algo así como la guerra de secesión americana alguna vez?.
¿Quien creará las máquinas pensantes?
Hoy el estado de la tecnología informática en su posibilidad de hacer computadoras pensantes me remite a la última década del siglo 19 y la aviación.
¿Por qué la primera máquina voladora fue realizada por un par de bicicleteros que invertían sus vacaciones, y sus escasos ahorros en el proyecto? ¿Por que no fue desarrollado por las grandes organizaciones de la época? ¿Por que el avión no lo desarrolló el ejército americano o la marina inglesa?
A fines del siglo 19 la gente seria ´sabía´ que no se podía hacer máquinas voladoras mas pesadas que el aire. Se lo habían enseñado en la universidad, en el colegio, se lo había asegurado otra gente seria que mostraba cálculos matemáticos que lo aseveraba.
Los que pretendían hacer cosas por el estilo no podían ser tomados con seriedad.
Los hermanos Wright no tenían sponsors, ni inversores, ya que su plan no era creíble. Cualquier banquero hubiera consultado a expertos que hubieran asegurado que los tipos estaban locos y la cosa no iba a funcionar
De hecho, antes de la invención del motor a explosión, la imposibilidad de poner máquinas a volar con motores era cierta. Con máquinas a vapor no se podía hacer aviones ya que la relación de generación de potencia por kilogramo de motor simplemente no permitía la sustentación.
Este problema fue resuelto con el desarrollo de los motores a explosión, solo que pocos se replantearon el problema de las máquinas voladoras.
En la década del 80, con la masificación de las computadoras personales, se hicieron interesantes intentos con inteligencia artificial.
Hubo experiencias muy interesantes y éxitos notorios. Pero con procesadores de 8 bits, y disketes como medio de almacenamiento masivo estaba muy claro que no se podía hacer un HAL9000.
Han pasado más de 20 años de aquel momento. Tenemos procesadores miles de veces mas veloces, discos rígidos que almacenan terabytes, e Internet como medio de conocer la realidad de modo digital.
Creo que en unos años aparecerán los hermanos Wright de la inteligencia artificial.
Creo que hoy solo faltan algunas ideas directrices y gente decidida.

 
A las 8:17 a. m., Anonymous Marcos escribió... (¡Gracias, Anonymous Marcos!)

dando vueltas por ahi me encontre con este my-bot ( http://mybot.tk ) me parecio muy divertido y mas coherente que abuse, porque no se esfuerza por responder bien sino mas bien por hablar de lo que realmente a el le interesa... esta re bueno, no se... pruebenlo y hacele el test ese a ver que onda.

 

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